En japonés existen
tres tipos distintos de escritura: kanji, hiragana y katakana. Estos dos últimos
pertenecen al kana, un sistema de escritura inventado probablemente en la época
de NARA o HEIAN (a finales del siglo VIII) y que son la escritura propiamente
japonesa. El kanji, por su parte, es en realidad una escritura de origen chino
que consiste en una serie muy numerosa de ideogramas.
Todo esto hace que el japonés sea una lengua complicada, pero muy divertida
en su escritura. Por otra parte, el aprendizaje oral del idioma nipón
es relativamente fácil.
